martes, junio 16, 2009

Concursos



¡Qué alegría volver por aquí! Me duele el alma cuando dejo arrinconado mi blog.

Hoy quería hablar sobre buenos momentos. Resulta que este año ha sido el primer año en el que estoy participando en concursos literarios. Busco por internet concursos de relatos cortos y si los considero interesantes participo; esto me lleva a escribir más de lo habitual pero disfruto haciéndolo.

Los buenos momentos son esos en los que miro la agenda y veo que el fallo del jurado de x concurso se va a hacer público pronto. Hoy por ejemplo darán el fallo de uno y mañana de otro. Estoy ansioso, pendiente del teléfono móvil por si recibo una llamada: "¿El señor x?", "sí, soy yo", "le informo que ha sido ganador (o finalista) del concurso y"
Me imagino esa situación y aunque no llega siempre tengo alguna esperanza de que algún día encuentre mi minuto de gloria.

Lo malo es que cuando hay fallo en un concurso y nadie me llama me pongo un poco triste. Me dura, la tristeza, por lo menos cinco minutos pero luego me alegro pensando en la persona que lo ha ganado (esto suena demasiado bonito pero les aseguro que es la pura verdad).

Pero en estos tiempos que corren este sueño, el de ganar algún concurso, es el más cercano que tengo y el que me hace pasar buenos momentos. Yo sigo participando... por si acaso. Y confieso que estoy aprendiendo que ser perdedor no es tan malo, me anima a escribir para otro concurso pues las celebraciones no melo impiden (jeje).

He de decir que me seleccionaron un relato, no era muy bueno la verdad, pero me llenó de orgullo que al menos hubiera pasado la primera criba. Cuando se conozca el fallo del jurado (ya les adelanto que no seré yo quien gane porque no soy uno de los finalistas) les pondré el link para que puedan leerlo.

Bueno, aquí termino, sólo quería compartir con ustedes una

nueva afición que me llena mucho. Y así de paso igual también se animan.

¿Y ustedes, participan en concursos, han ganado alguno...?



miércoles, mayo 27, 2009

¿Por qué piensan que el blanco es el color celestial?


Antes de comenzar pedirles disculpas por no visitar sus blogs. Esto de la crisis me obliga a trabajar más de la cuenta..., en cuanto pueda prometo leer todas las entradas pendientes (aunque me lleve semanas)

Pues es muy sencillo, simplemente porque es el color de Dios, el color que puede que nos salve de la catástrofe que vivirán nuestros hijos y sus hijos, porque los hijos de los hijos de mis hijos van en camino de no poder subsistir en este planeta (es ironía pero con cierto punto de realidad).

Bueno, la cuestión es que la noticia me ha llamado la atención y aquí se la dejo:



El Nobel de física en 1997 y ministro de Energía de Estados Unidos, Steven Chu, tiene una solución barata para luchar contra el cambio climático: pintar de blanco o colores claros los tejados y otras superficies planas, como las carreteras.

Chu, que participa esta semana en una conferencia científica en Londres, sostiene que si tejados, pavimentos y hasta las carreteras se pintasen de colores claros, reflejarían, en lugar de absorber, la luz del sol y contribuirían a combatir el calentamiento del planeta.

En su intervención en la conferencia, de la que informa hoy el diario 'The Times', Chu afirmó que si se pintasen todas esas superficies con colores blancos se conseguiría una reducción de las emisiones de CO2 similar a la que se obtendría prohibiendo la circulación de todos los coches del mundo durante once años.

Según el científico, todos los tejados planos deberían pintarse de blanco y los inclinados, de colores fríos que absorbiesen mucho menos calor que las superficies negras u oscuras.

Las carreteras podrían pintarse del color del cemento porque el blanco cegaría a los conductores.

Las superficies pintadas de colores claros ayudarían a combatir el cambio climático al reflejar más radiación solar al espacio y reducir al mismo tiempo la cantidad de energía necesaria para la refrigeración de los edificios.

Chu reconoció haber sido influenciado por Art Rosenfeld, miembro de la Comisión de Energía de California, que logró la aprobación de nuevas normas sobre los edificios en ese Estado norteamericano.

Rosenfeld trabaja también como físico en el Lawrence Berkley National Labotory, de California, del que Chu fue director.
Cien ciudades de blanco

El año pasado, Rosenfeld y otros dos físicos de ese laboratorio calcularon que cambiar los colores de las superficies en cien de las mayores ciudades del mundo ahorraría el equivalente de 44.000 millones de toneladas de dióxido de carbono.

Pero Rosenfeld debe de haberse inspirado a su vez en la arquitectura tradicional mediterránea: edificios y terrazas de las islas griegas, de las Baleares y de la mayoría los países bañados por el Mare Mostrum son de un blanco prístino.

martes, mayo 12, 2009

La puerta.


Cuando llegó no se decidió a entrar. Seis días había tardado en recorrer el camino. La puerta, cerrada, no le invitaba a entrar y le pedia, en silencio, que regresara. Cerró los ojos para poder concentrarse en sus pensamientos y cuando los abrió la puerta ya no estaba... cerrada.


NaT dijo...

Quizá el frío del interior tras una dura jornada caminando le instaba a entrar, pero la humedad no sólo refrescaba tambiín escondía algo oscuro en las esquinas... él no lo sabía, pero entró quizá encontrando un final que no esperaba...


Sigan ustedes... si quieren.

domingo, mayo 03, 2009

La luz.


-Creo que la luz tiene la culpa de todo -dijo él.
-Puede ser. Aunque tal vez el problema seas tú.
-¿Yo, por qué iba a serlo?
-Porque no dejas de mirar al sol y por ello te deslumbras -contestó ella.

lunes, abril 20, 2009

Está claro, tenemos que salir del planeta.


http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/17/ciencia/1239983399.html

Lean la noticia porque no tiene desperdicio. A mi esta idea me parece genial, mucho más interesante que llenar el planeta de placas solares o llenar los mares de molinos. Es más insto al Gobierno de España a que invierta parte del dinero de mis impuestos para invertir en esta empresa, eso sí, cuando empiece a dar beneficios que se reparta entre los más necesitados.

Está claro, tenemos que salir del planeta.

¿Se verá desde el Cielo (religiosamente hablando) estos paneles?

domingo, abril 12, 2009

Ella.


-No me gusta que se me acerquen por la espalda.
-Pues gírate y mírame de frente, si te atreves.

Cuando la miró cara a cara quedó estupefacto, jamás se la hubiera imaginado así.

-Eres preciosa.
-Gracias.
-Pensé que me invadiría el miedo o el pánico.

Ella sonrió.

-¿Nos vamos? -preguntó la mujer encapuchada.
-Sí pero antes desearía ver la guadaña.
-No la he traído conmigo, sólo la utilizo con la mala gente.

lunes, abril 06, 2009

¡Feliz cumple!



Que sé que de vez en cuando lees el blog aunque no me lo digas.

Ya sé que quedan dos días pero hoy vamos a estar liados comprando, mañana estaremos ocupados con otras cosas y el jueves recibiendo a invitados. Así que por adelantado te felicito.

Un besazo princesa Fani y que pases un feliz cumpleaños rodeada de toda la gente que te quiere (que son muchos).

martes, marzo 24, 2009

Felicidad (enésima parte)


Ayer, escuchando la radio, en Onda Cero la locutora Julia Otero habló sobre un informe de felicidad (de coca-cola) por países... si mal no recuerdo estábamos entre el 70 y el 80 (es que lo escuché cinco minutos y sin prestar demasiada atención pues iba conduciendo). El informe me parece muy útil, máxime cuando de él se desprende algo obvio pero que hasta que no nos ha llegado la crisis no habíamo percibido. Y es que el dinero no da la felicidad.

Está claro que hay que cubrir las necesidades básicas, esto es: alimentación, hogar, educación y sanidad (no sé si me dejo alguna porque son las que yo considero necesidades básicas), pero una vez obtenidas estas ya depende del individuo ser más o menos feliz. Desde hace poco soy consciente de que los bienes materiales nos esclavizan más que lo que nos proporcionan de felicidad. Ahora no voy a hacer ningún discurso contra el materialismo, menos aún contra el capitalismo (que en otras ocasiones he defendido a pesar de que ahora piense diferente).

A pesar de lo dicho yo sigo deseando que me toque la lotería para poder comprobar en mis propias carnes que el dinero no da la felicidad (je je).

¿Y a ustedes cuánto dinero les haría feliz?
¿Y a ustedes cuántos abrazos les haría feliz?

Nota: respondan una, dos o ninguna pregunta.


Les dejo un .pdf: http://www.conocecocacola.com/documentos/libro_felicidad.pdf

lunes, marzo 23, 2009

Valsapena.




Supo en aquel instante que todo lo que había vivido en aquella vida sería un espejismo, todo lo vivido sería menos que un recuerdo, en el futuro todo lo pretérito sería una simple paramnesia olvidada. Allí, tendida en el frío suelo, un reguero de sangre que brotaba de su cabeza recorría su cara; la sangre era cálida y las lágrimas que surcaban su rostro eran gélidas.

Su amado muerto yacía no muy lejos de ella al igual que muchos de los que antes habían sido su familia, su clan. Le daba igual la suerte que pudiera correr y por ello no hizo ni el menor intento de levantarse y huir.

Cuando todo llegó a su fin las mujeres fueron violadas, a los pocos hombres que habían dejado con vida los golpearon brutalmente para quitarles la poca rebeldía que recorría su sangre y los niños ya no se harían adultos.

Por algún motivo desconocido Mati no fue asesinada al igual que el resto de las féminas, ni siquiera la violaron. Ella formaba parte de los veinte pictos, que atados como perros, eran prisioneros de los romanos.

Abrió los ojos tras esforzarse colosalmente, ya habían pasado casi dos días, y vio una gran muro que se extendía desde el suelo hasta el cielo. Era el Muro de Adriano. Una nueva vida comenzaba, quizás el Coliseo la esperaba.

viernes, marzo 20, 2009


Muchas veces he oído eso de te tienes que buscar a ti mismo o te tienes que encontrar a ti mismo, nunca me lo han dicho a mi pero siempre me ha dado que pensar.

¿Y qué pasa cuando te encuentras a ti mismo? Pues pasa que hay cosas del ayer que en su día te llenaban y que hoy no valoras más que a un céntimo tirado en el suelo. Te das cuenta de que eres lo que fuiste te guste o no, pero diferente, hasta puede que más complejo. Te quitas la venda de los ojos y lo ves todo nítido, el Sistema no funciona, es más nos ahoga... quizás sea más aconsejable estar perdido, ser tonto... quedarse sentado en la silla que ocupa el centro de la habitación que está a oscuras.

Por desgracia una vez te levantas de la silla ya no puedes volver a sentarte... todo está a oscuras y es imposible encontrarla.